Educando en ValoresEducating in Values


Un cordial saludo amigos lectores. Recordando mi niñez por allá por los años setenta, vienen a mi mente cosas que disfruté y cosas que aprendí. Recuerdo por ejemplo las normas de comportamiento que ahora parecen simples conceptos en peligro de extinción. Era normal y requerido decir “perdón”, “gracias” “por favor”. Permanece en mi mente la anciana vecina a quien debía ayudar con sus bolsas del mercado para luego retirarme aceptando solo un “muchas gracias”.

 

También recuerdo como más de una vez de regreso del colegio, mi papá me hacia recoger el papel que alguien había lanzado a la calle y colocarlo en el cesto de basura, claro que esto lo hacia quejándome de que ese papel no lo había lanzado yo, “pero es nuestra comunidad” decía mi padre mientras sonreía y me abrazaba. Ese era mi mayor premio. Digamos entonces que es responsabilidad expresa de la familia la formación y educación de los hijos. Es en el seno familiar donde se obtienen las herramientas para el desarrollo de las habilidades cognitivas y morales. El apoyo de un hogar donde el buen ejemplo sea la norma a seguir nos convertirá en seres cuyo principio es el respeto hacia los demás y hacia sí mismo.

 

Teniendo en cuenta que en la frase “los demás”, no solo se refiere a otros seres vivos sino también al cuido y consideración que damos a los banquitos donde nos sentamos mientras esperamos el autobús, cuando colocamos la basura en el cesto, cuando limpiamos los grafitos de nuestros baños del colegio, cuando dibujamos en el papel y no sobre el pupitre, cuando cuidamos los libros que utilizamos durante el año escolar, en fin, cuando nos convertirnos en defensores de los elementos estructurales y funcionales de la naturaleza teniendo en cuenta que son para nuestro beneficio y el de generaciones venideras.

 

Se entiende entonces que el éxito de los educadores está directamente relacionado con la estabilidad emocional, apoyo y estímulos que la familia ofrece a sus hijos/as. Démosle un vistazo a estos conceptos: Valor: PL. Principios ideológicos o morales por los que se guía una sociedad.  Valor: principio, estándar o cualidad considerada que vale la pena o es deseable. Hablar de valores es algo relativamente fácil,  lo difícil es vivirlos. Aja leyó bien, dijimos difícil, no  imposible así que manos a la obra.

 

  • Importancia de los valores: Primero que nada debemos tomar conciencia de la importancia de los valores en nuestra vida diaria. Por ejemplo, no solo debo estacionarme en los lugares determinados por la ley, sino que no debo utilizar el puesto de minusválidos solo porque voy a comprar algo “rapidito”.
  • Cuáles son mis valores: ¿Qué valores necesito para sentirme bien conmigo y con la comunidad a la que pertenezco? He aquí una breve lista de valores que pueden ayudarte. Vas a descubrir que muchos los aprendiste de niña/o  y que existen otros que definitivamente traerán paz y tranquilidad a tu vida. Valores: Honestidad, Lealtad, Respeto, Tolerancia, Amistad, Justicia, Solidaridad, Cortesía, Paciencia, Gratitud, Serenidad.
  • Formando a nuestros hijos: Para concluir, la reflexión final: Los hijos/as son el producto de nuestras enseñanzas y ejemplos, de lo que observan en el hogar. Sigamos patrones de conductas adecuados: actuemos sin violencia, evitemos hablar mal de los demás, respetemos las diferencias culturales, étnicas, religiosas, políticas, sexuales. Aprendamos que nadie tiene la razón solo poseemos diferentes opiniones.

En mis años universitarios tuve una materia llamada Ética Profesional, el profesor de esta cátedra nos contó la siguiente anécdota: Sócrates famoso en la antigua Grecia por su gran sabiduría y por lo respetuoso que era con los demás se encontró con un conocido. Este le preguntó ¿Sabes lo que me dijeron de tu amigo? Espera, interrumpió, ¿Estás seguro que lo que me vas contar es verdad?, ¡No! respondió el hombre. Alguien me lo dijo a mí  y…Sócrates volvió a interrumpir: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo? No, todo lo contrario… ¿A ver, me servirá de algo lo que vas a decirme de mi amigo? volvió a preguntar. “pues no, no creo que…”. Bueno, si lo que me vas a decir de mi amigo no es cierto, ni bueno, ni útil ¿Para qué quiero saberlo?.

 

Los valores son vitales para una óptima convivencia, son capaces de cambiar y mejorar a las personas, a las familias, a las naciones, al mundo.

 

Mercdes Delgado

mercedesdelgado7@hotmail.com

 

 

 

 

Greetings dear readers. Thinking back on my childhood during the 70s, I remember things that I enjoyed and things I learned. I remember, for example, rules in manners that nowadays seem to be simple concepts in danger of extinction. Back then, it was common and required for one to say “Excuse me”, “Please”, and “Thank you.” In my mind is left the memory of a neighbor, an elderly woman I was supossed to help with the groceries, only to receive a “Thank you” and leave. I remember, how more than once my father made me pick up papers someone else had thrown on the street on my way back from school.

 

I complained about the papers not being mine, placing the papers in the trashcan as he told me, “But it is our community” while he hugged me with a smile on his face. That was my biggest prize. Let us say then, that the responsibility of shaping and educating our kids lies withtin the family. It is in this family setting that the necessary tools for the development of the children’s morals are obtained. Home support in which “setting a good example” is common will make us into beings whose principle is respecting others and oneself.  Keeping in mind that the word “others” does not only refer to other living beings, but also to the care and consideration that we give the benches we sit in while we wait for the bus to come.

 

It refers to when we throw away trash in the waste basket, when we wipe off graffiti from our school bathrooms, when we draw on paper and not on the desk, when we take care of books we used during the school year, and when we become protectors of the structural and functional elements of nature; keeping in mind that they are for the benefit of future generations as well as for ourselves.

 

It can be understood then, that the educator’s success is directly related with the emotional stability, support, and stimulation that the family offers children. Let us take a look at these concepts: Value: PL. Ideological or moral principles that society is guided by. Value: A principle, standard, or quality considered worthwhile or desirable. Speaking of values is something relatively easy, the hard part is living them. Yes, you read correctly; it is hard, but not impossible.

 

  • Importance of Values: We must first be conscious of the importance of values in our daily life. For example, not only should I park in places designated by the law, but I should also not use the parking space designated for the handicapped just because my business is going to take “just a minute”.
  • What are my values: What values do I need in order to feel good about myself and my community? Here’s a brief list of values that could help you. You’ll discover that you may have learned many of these as a child and that there are some that would definitely bring peace and tranquility to your life. Values: Honesty, Loyalty, Respect, Tolerance, Friendship, Justice, Solidarity, Courtesy, Patience, Gratefulness, Serenity.
  • Shaping our kids: The final reflection: Our sons and daughters are the product of our teachings and examples that they observe at home. Let us continue to act as enforces of proper behavior: acting without resorting to violence, speaking without bad-mouthing others, respecting the cultural, ethnic, religious, politic, sexual, and any ohter differences in others. Let us learn that no one is right, that we all just have different opinions.

 

In my years studying at the university I had a class called “Professional Ethic.” The teacher told us the following anecdote: Socrates, famous in ancient Greece for his great knowledge and for his respectfullness towards others, ran into a man he knew. The man asked him “Do you know what I’ve heard about your friend?”, “Wait,” he interrupted, “Are you sure that what you heard is true?”, “No!” the man answered, “Someone told me and…” Socrates interrupted him again: “What you’re about to tell me about my friend, is it a good thing?”, “No, quite the contrary…” “Let’s see, will it do me any good to listen to this about my friend?”, he asked again. “Well, no, I don’t think so…” “Well then, if what you are about to tell me about my friend isn’t true, or a good thing, or useful, then why would I want to know?”

 

Values are vital for living optimal coexistence. They are capable or changing and bettering people, families, nations, and the world.

 

Mercedes Delgado

mercedesdelgado7@hotmail.com

Be the first to comment on "Educando en ValoresEducating in Values"

Leave a comment

Your email address will not be published.

*