La cocina venezolana

lunes, 20 febrero 2012

Category: Chef Doral


Cuando hablamos de la gastronomía venezolana, nos vamos sumergiendo en un rico mundo de aromas y sabores que inundan el espacio de una cocina con marcados gustos y brillantes colores, donde sus raíces indígenas y la influencia europea, marcan una fusión de varias culturas, sin por eso dejar de ser dueña de una bien marcada personalidad. La cocina venezolana se caracteriza por el uso del maíz, la yuca, el plátano, el ají dulce, los granos, la jugosa caña de azúcar convertida en papelón, así como las carnes, aves y pescados, donde al conjugarlos obtenemos platos con sabores únicos y extraordinarios.

 

Cada región de nuestro hermoso país está identificada por sus diversas expresiones culinarias, como parte de la cultura y de la forma de vida de sus habitantes. Nuestra bandera gastronómica, el Pabellón Criollo, donde las caraotas negras se dan la mano con el arroz blanco y juntos hacen de asiento a las delicadas hebras de una rica carne mechada, las que acompañadas de las dulces tajadas de plátano maduro hacen de este el consentido de todos a nivel nacional.  La arepa, la hallaca, la cachapa, las empanadas de harina de maíz, el asado negro, el casabe, el hervido de gallina, también conforman el colorido y rico abanico de platos de nuestra cocina nacional. También en la cocina venezolana hay un despliegue de variados postres entre los que encontramos los de origen aborigen como el majarete y los dulces a base de papelón.

 

Los dulces caseros de la época de la colonia, entre los que destaca la torta bejarana, la torta de jojoto y la de pan, la jalea de mango verde que tan deliciosamente hacía mi abuela Carmen, quien con sus expertas manos le daba paleta hasta obtener el punto ideal, así como flanes y quesillos de piña, guayaba, auyama y coco. Otra variedad de dulces reconocidos son los dulces en almíbar, de infinita variedad, que van desde el dulce de lechoza con astillas de canela, hasta el de cabello de ángel con piña. Los buñuelos, son otros de los postres que no podemos dejar de mencionar, esas suaves bolitas de yuca sancochada que se fríen en aceite calentísimo, dejando una capa crujiente y dorada que esconde la más suave mezcla de sabor, se bañan con papelón, canela, clavos y especias; delicioso regalo heredado de nuestros ancestros. Cada plato en nuestra cocina lleva consigo una historia, un sentimiento escondido. Podemos afirmar que nuestra historia se desenvolvió paralela al calor de los fogones venezolanos, la historia sigue su curso, pero en cada nueva creación en nuestra cocina sigue existiendo la raíz de nuestros antepasados, ese toque mágico de nuestros indios, ese abanico de especias y sabores de la colonia.

 

Nuestra cocina es la expresión de nuestro colorido, nuestra sazón, nuestra alegría y nuestra picardía, es decir hablar de nuestra cocina, es hablar de nosotros mismos. Hoy te invito a que te dejes conquistar el paladar con nuestra cocina venezolana, que es parte de nuestra tierra así como la orquídea, el majestuoso araguaney y el turpial llanero, que representan a nuestra nación. La receta de hoy, me remonta a mi casa de Valencia, a la casa de mis padres, pues en Semana Santa, mamá nos complace a todos con sus deliciosos buñuelos, espero que los disfruten tanto como lo hacemos en casa.

 

 

Buñuelos de Yuca con Almíbar a la Guanareña

 

Para los buñuelos

2 Libras de yuca hervida y desvenada

1 Huevo

2 Cdas de harina de trigo todo uso

Una pizca de sal

Aceite suficiente  para freír

Para el almíbar con especies

2 tazas de papelón rayado o 2 tazas de azúcar

½ taza de agua

1 Rama de canela

4 Clavos de olor

 

Triturar la yuca hervida y mezclarla con el huevo, la harina y una pizca de sal, hasta formar una pasta homogénea.

Humedecer las manos con un poco de aceite y hacer pequeñas bolitas, freír en aceite suficiente hasta dorar. En una olla mediana, ponemos a hervir el papelón o el azúcar con la ½ taza de agua, la canela y los clavitos de olor hasta obtener un sirope dorado claro, al estar tibio pasamos es sirope por un colador para extraer la canela y los clavitos de olor, en una fuente para servir, colocamos los buñuelos aún calientes y los bañamos con el sirope, se sirven calientes.

 

Por Raúl Hurtado

rhcatering@hotmail.com


Imagen de previsualización de YouTube

Imagen de previsualización de YouTube

se un heroe..._edited-1