¡Viva la gorra!

martes, 14 agosto 2012

Category: Noticias

 

 

Algo nuevo está pasando… la verdad que esta estrofa del  pegajoso jingle de la campaña revela certeramente que están ocurriendo hechos sin precedentes en la vida política de Venezuela, en la etapa final de la contienda electoral presidencial, prevista para el domingo 7 de octubre.

 

Algunos de estos acontecimientos no tienen parangón en la vida política pasada en Venezuela y en el mundo.

 

La primera que identificamos es que por vez primera en la historia de un país latinoamericano, miles de connacionales son trasladados a votar “al sitio más cercano a su residencia”, que queda a 1.400 kilómetros de distancia, algo así como viajar por vía terrestre desde París, Francia, a la ciudad de Madrid, capital de España. No hay antecedentes, una raya más para el desgobierno del candidato del pasado y del continuismo. Esa es la situación de los venezolanos del circuito electoral de Miami, que tienen que ir a votar en la ciudad de New Orleans.

 

El otro, es que un gobierno autócrata, totalitario y corrupto como el venezolano, cínicamente ordena al árbitro electoral CNE, firmar un supuesto pacto institucional de respeto a los resultados electorales, pero no a las normas y regulaciones previstas en las leyes, para evitar el ventajismo oficial del candidato del pasado.

 

Como respuesta concreta a este “chucuto” acuerdo, al día siguiente de su firma, el propio gobierno colocaba su propaganda y  publicidad en los sitios, edificios y sedes oficiales de los diversos ministerios e institutos autónomos, hasta en la sede del mismo Consejo Nacional Electoral, utilizaba y sigue utilizando los mal llamados medios comunitarios, y la pantalla chica  de Venezolana de Televisión. El remodelado edificio e instalaciones donde funcionó la cárcel La Planta, escenario de violentos actos de agresión y violación de los derechos humanos, ahora exhibe grandes fotos de viejo candidato. ¡Qué equilibrio!

 

 

A ello debemos agregar las largas y fastidiosas “cadenas televisivas”, signo del ventajismo más descarado de mundo, del moribundo candidato de la “robolución” bolivariana. ¡Qué respeto a la igualdad y a las normas electorales ¡Que bolas!

 

Son miles los minutos “robados” al reglamento por parte del candidato oficialista en las televisoras oficiales, además  del  mal uso de los bienes  y recursos del estado, por parte de este gobierno sin moral, sin mensaje, mucho menos sin credibilidad en el pueblo que lo ha soportado durante 14 años.

 

El cinismo es tan grande y desmedido, que acusa a la oposición de todas las cosas malas que pudiesen pasar en el futuro del país, entre ellas de irrespetar a la Fuerza Armada Nacional, utilizando los propios escenarios de los actos militares y protocolares en los cuarteles venezolanos. ¿Quién usa a quién?

 

Pero ahora, cuando pensábamos que no le faltaba más nada que hacer de novedad o tropelías contra la oposición democrática, surge la ingeniosa idea, con un gran “contenido jurídico y doctrinario”, propuesta por una rectora del CNE, en una acción sin precedente del “jalabolismo histórico”, de pretender prohibirle a Henrique Capriles el uso de su gorra personal de campaña electoral, por supuestamente abusar de los símbolos patrios. ¡Por favor!

 

Mientras estos devaneos pueriles de la adulación y culto a la personalidad ocurren a estas instancias del poder electoral, el otro candidato, el digno representante del continuismo del pasado, tiene tapizado de “corazones tricolores” al país, porque es la única forma que el pueblo puedan verlo en afiches y carteles, ya que personalmente está imposibilitado de hacerlo, por andar encaramado en una carroza de carnaval o mortuoria, a varios metros de distancia y separación de los venezolanos de “a pie”. ¿Qué ironía?

 

Pues bien amigos, es otra equivocación más del gobierno y sus adláteres. La gorra de Capriles llegó para quedarse en el corazón del pueblo de Venezuela. Ya no le pertenece a Henrique, es de todos quienes nos enfrentamos y combatimos en todos los terrenos a este inepto y corrupto gobierno.

 

Ya las personas de todas las edades, con orgullo muestran sus gorras tricolores, en los diversos actos de movilización popular del candidato de la unidad. Los artistas, los jóvenes, los obreros, los empresarios, los políticos, los estudiantes, hasta las estatuas y bustos de nuestros próceres en Caracas, exhiben hoy la codiciada presa del gobierno.

 

La gorra pasó a ser un factor adicional de motivación, pero a la vez un símbolo de resistencia y de lucha contra las violaciones de nuestros derechos. La gorra tricolor a partir de ahora es y será el ícono de esta gloriosa campaña electoral, por el rescate de la dignidad, de nuestros derechos ciudadanos fundamentales, de la libertad y de nuestra democracia. ¡Viva la Gorra!  Yo ya tengo la mía ¿y tú?

 

 

Por Pedro Mena

Director Ejecutivo del Comando Venezuela Miami

Secretario Ejecutivo de la MUD-Miami

 


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