Política en Miami: un nuevo golpe a la confianza del elector

De nuevo Miami se estremece por un escándalo que involucra a líderes políticos. Para entender este nuevo caso dentro del contexto de la política local, Doral News consultó expertos en la materia, que nos dieron sus impresiones sobre el impacto de estos hechos en el sistema democrático, la justicia y la imagen del condado.

AlcaldesOtro temblor sacude a la ciudad de Miami. No, no se está convirtiendo en zona sísmica, nos referimos al temblor causado por el arresto de dos alcaldes en un mismo día, por parte del Buró Federal de Investigaciones, mejor conocido como FBI, sus siglas en inglés. Se trata del alcalde de la ciudad de Sweetwater, Manuel “Manny” Maroño y el de Miami Lakes, Michael Pizzi, que fueron detenidos el pasado martes, 6 de agosto. Según las autoridades, ambos funcionarios enfrentan cargos por corrupción pública, después de que aceptaran miles de dólares en sobornos.

Los alcaldes fueron arrestados en sus oficinas del Ayuntamiento, a raíz de una investigación de corrupción pública  que se inició en el 2011, por parte del FBI y la oficina del Fiscal de EEUU, Wilfredo Ferrer. También fueron detenidos los cabilderos Jorge Forte y Richard Candia. En particular, la ciudad de Sweetwater  emitió un comunicado de prensa en el cual señaló que una institución no está definida por una sola persona y que el foco principal del gobierno continuaría siendo prestar servicio a la comunidad. Durante la suspensión de Maroño, José M. Díaz actual presidente de la comisión,  actuará como alcalde interino.

No se trata de millones, sino de miles de dólares lo que recibieron los alcaldes en una operación encubierta del FBI, sin embargo según el veterano periodista y analista político, Gustavo Godoy, lo más importante es que son dos funcionarios públicos. “Hemos estado experimentando en los últimos tiempos sobornos y conductas impropias por parte de un sinnúmero de funcionarios públicos” agregó el analista. Godoy calificó como una irresponsabilidad el hecho de que una persona con conocimientos del proceso jurídico se lance a cometer un acto de esta naturaleza como si no lo van a atrapar. “Quiere decir que han perdido el concepto del límite”.

Al respecto, el fiscal Ferrer expresó durante la rueda de prensa ofrecida el mismo día: “Este es un día triste para el sur de Florida, esta traición a nuestra confianza pública es intolerable. Nuestra democracia sufre en estos casos cuando los funcionarios electos usan su poder e influencia política para beneficio personal en lugar del bien público.”

El Problema es la Pérdida de Confianza

Maroño y Pizzi no son los únicos políticos que han estado en la palestra por investigaciones en su contra en el sur de la Florida. Algunos se han visto envueltos en manejo irregular de fondos, tráfico de influencias y hasta por evasión de impuestos.

El problema que presenta este tipo de conductas, no es sólo que eventualmente se puedan salir con las suyas, sino que erosiona la confianza del público en sus líderes y en consecuencia, se hace un daño irreparable al sistema democrático. “Hemos visto que cada día acuden menos (personas) a votar, por un factor de falta de confianza”- recalcó Godoy.

Otro aspecto a tomar en cuenta son las acusaciones infundadas como instrumento de campaña o vendetta política.  Para Godoy esas acusaciones que suceden con frecuencia en el ardor de las campañas políticas, cuando algunos contrincantes se acusan o insinúan cosas mal hechas por el adversario, igual fragmentan la democracia y alimentan la desconfianza en el servicio público, que es esencial.

Explica Godoy que cualquier falta ilegal por cualquier ciudadano hay que tomarla en consideración, pero cuando se trata de un político que tiene acceso a las arcas de la ciudad o del condado éste daña la imagen de la ciudad y de su entorno.

Sin embargo, no está de acuerdo con que éste sea un comportamiento típico y exclusivo del Sur de la Florida, sino un fenómeno global que tiene entre sus causas la pérdida de valores de una sociedad sumamente competitiva donde prevalece el dinero y donde lo que cuenta es el hoy.

Aún así, Miami no pasa un mes sin que se lea en las noticias sobre investigaciones internas, de la policía, dentro de la policía, del FBI o de cualquier otro tipo. Acusaciones sobre financiamientos oscuros de campañas, tráfico de influencia, pago de favores. Al final, sólo algunas pocas llegan a la corte. ¿Qué requisitos debe cumplir un caso para que llegue a una corte? Al respecto, el abogado y ex fiscal estatal Alberto Milián nos explica antes que nada que debe haber una causa probable, una creencia razonable de que se ha cometido un crimen y ésta se presenta a un juez para que firme una orden de arresto.

En relación con los casos que parecen quedar en el aire, que fueron desestimados, el abogado y ex fiscal estatal, Erick Padrón explica que a veces se presentan algunas pruebas o algunos testigos, que no resultan suficientes. Y si el caso es Federal y al final no encuentran suficientes pruebas, o era un caso de mala conducta pero no criminal; las autoridades no están en la obligación a hacer pública la conclusión de la investigación. “Es una especie de muerte silenciosa, de hecho, a veces queda abierta la posibilidad de una nueva investigación  relacionada, pero no se sabe”. Mientras que en los casos estatales sí queda en los archivos públicos y el público los puede pedir.

Milián señala que además, hay casos que no pasan de ser teatro, chismes políticos porque cualquiera puede acusar, “pero una acusación no es una condena” -enfatiza Milián y agrega que cuando los casos tienen más resonancia, muchas personas llegan a una conclusión antes de ver las pruebas y la mejor forma de decidir si una persona es o no culpable, es a través de un tribunal.

Explica Padrón que a veces es la prensa la que inicia la investigación, porque los periódicos reciben muchas denuncias de asuntos sospechosos, pero de todas las denuncias que reciben, las autoridades deben señalar cuáles son válidas y merecen ser investigadas a fondo.

Para Gustavo Godoy, los casos de Pizzi y Maroño van a ser largos porque ante todo se debe superar cualquier posibilidad de duda. “Mientras exista un sistema judicial balanceado, serio y responsable, hay esperanza de que se solidifique la honradez y el poder tener la frente en alto”- concluye Godoy.

Es importante recordar que de acuerdo al sistema judicial de Estados Unidos, toda persona es inocente hasta que se pruebe lo contrario. Es decir, la carga de la prueba la tiene la parte acusadora, a quien le corresponde probar la culpabilidad, y a decir de Maroño y Pizzi, ellos no han hecho nada malo y todo se aclarará… Amanecerá y veremos.

Otros casos sonados en Miami-Dade

Mal manejo de fondos, campañas sucias, compra de votos, extorsiones y hasta evasión de impuestos, estos son algunos de los casos más sonados que han tenido su día en corte:

  • En octubre de 2006 La ex comisionada de Miami-Dade, Miriam Alonso, una de los voces más poderosas de la política local, fue hallada culpable y condenada a 4 meses y medio por corrupción. La declaración de culpabilidad de Alonso y su esposo Leonel, fue parte de un acuerdo anunciado por la fiscalía estatal por el que la ex comisionada se declaraba culpable de 20 delitos por robar más de 100 mil dólares de campañas electorales en 1998 y 1999.
  • En noviembre de 2009, la Comisionada de Miami-Dade, Michelle Spence-Jones, es suspendida por el ex gobernador Charlie Crist, por enfrentar cargos de robo mayor y desvío de fondos públicos. No se pudo demostrar su culpabilidad y los cargos fueron retirados. Spence-Jones luego demandó al condado por la recuperación de su cargo de comisionada y los sueldos no percibidos durante el juicio y ganó. Sin embargo, no podrá aspirar a un tercer período en las próximas elecciones.
  • En agosto de 2012, Daisy Cabrera es arrestada por supuesto fraude electoral. El caso es conocido como el de “la boletera de Hialeah”, ya que supuestamente cobraba por manejar boletas ausentes, especialmente de electores mayores. Ni Cabrera ni los demás miembros del grupo de “boleteros” son funcionarios públicos, pero se dice que la cantidad de nombres de personalidades y funcionarios de todos los rangos anotados en las libretas como presuntos clientes, darían para una caída y mesa limpia en la administración pública del condado. Carlos Giménez y Joe Martínez, contrincantes por la alcaldía de Miami-Dade, para el momento, fueron los primeros en negar su participación en la compra de votos. El caso continúa en manos de la fiscalía de Broward.
  • En octubre de 2012, el ex jefe del departamento de adquisiciones de Miami Beach, Gustavo López y su esposa fueron arrestados. Entre los 63 cargos presentados están el de asociación para delinquir, soborno, manipulación de licitaciones, incluyendo la remodelación del Centro de Convenciones de la ciudad y lavado de dinero. El proceso sigue abierto.
  • En mayo de 2013, el ex alcalde de Hialeah, Julio Robaina y su esposa Raiza, se entregan a las autoridades. Se les acusa de no reportar pagos en efectivo recibidos de préstamos con intereses estratosféricos por un total de más de un millón de dólares, y otros ingresos por concepto de negocios. Ambos fueron además acusados de mentir a agentes federales sobre la participación de Robaina en los dos negocios de préstamos de su esposa. El caso continúa su curso.

 

María Alecia Izturriaga

marialecia@gmail.com

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